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LA HOGUERA DE LAS VANIDADES

Espectáculo inaugural del ciclo "Llums d'Antiga" del Auditori de Barcelona

A fi nales del siglo XV, Florencia hervía de actividad artística bajo el gobierno de los Médici. La cúpula del Domo de Bruneleschi brillaba junto a las obras de Michelangelo y Leonardo da Vinci, mientras en todos los palacios sonaba música de los mejores músicos de Europa. Lorenzo de Medici era músico y gastó parte de su enorme fortuna en obtener los servicios de compositores como A. Agricola o H. Isaac. La música era clave para dar una imagen de poder y categoría ante las otras familias de la ciudad. Estos compositores trabajaban todo el año, pero se lucían especialmente en carnaval, cuando sus canti carnascialeschi, descarados y atrevidos, divertían los asistentes en las fiestas de disfraces.

Pero en 1482 aparece Girolamo Savonarola, un monje dominico, autodenominado como un enviado de Dios. Tenía una gran capacidad para seducir a la gente con sus sermones sobre los pecados de la sociedad, que se centraban sobre todo en criticar los Médici y sus tramas corruptas y sombrías. Su influencia fue creciendo hasta que consiguió el exilio de los Médici, y se puso él mismo al frente del gobierno de la ciudad. Sus ideas de austeridad y estricta decencia llevaron a la tortura prostitutas y homosexuales, y a someter Florencia a un estado de miedo y de opresión protagonizado por bandas de adolescentes radicales de las enseñanzas de Savonarola. Se prohibió toda la música que pudiera ir en contra de los preceptos del predicador, como los canti carnascialeschi, que fueron sustituidos por laudas y motetes religiosos. El 7 de febrero de 1497 se hizo la primera y más famosa de las hogueras de las vanidades, donde se quemaban libros, obras de arte (el mismo Boticelli quemó obras propias), música e instrumentos.

La influencia de Savonarola fue tal que el Papa Alejandro VI lo amenazó con la excomunión si continuaba con sus sermones. El dominico, sin embargo, no hizo caso de esta advertencia y continuó con sus críticas que ahora incluían también el Papa. Pero Alejandro VI tenía más poder que él y acabó excomulgandolo, acusándolo de hereje y condenándolo a la hoguera. Irónicamente, Girolamo Savonarola fue quemado el 23 de mayo de 1498 en la misma plaza donde se hizo la primera Hoguera de las Vanidades.

En este concierto, oiremos la música que acompañó esta parte de la historia de Florencia. Escucharemos la música que se interpretaba los palacios florentinos durante los carnavales anteriores a la llegada de Savonarola y también algunas de las obras que sustituyeron los canti carnascialeschi durante el gobierno del monje dominico. Oiremos también obras basadas en los textos que Girolamo Savonarola escribió durante su estancia en prisión, días antes de morir colgado.

Este personaje es básico para entender las revoluciones religiosas que tuvieron lugar durante los siglo XVI y XVII, pues es considerado un precursor de la reforma protestante que tanto afectó la política, la sociedad y la música de la Europa del barroco.